Donar es un acto valioso. Es una forma concreta de ayudar, de darle una segunda vida a lo que ya no usamos y de apoyar causas sociales y ambientales. Sin embargo, existen muchos malentendidos que dificultan la correcta gestión de las donaciones, y por eso quisimos aclararlos en este blog.

Esta guía no aplica solo para debuenafe, sino para cualquier tienda solidaria.

Donar bien: por qué importa tanto

Las tiendas solidarias cumplen un rol fundamental, pero funcionan con recursos limitados y equipos pequeños. Cada prenda que llega debe ser recibida, clasificada, revisada y colgada en el punto de venta.

Cuando se dona ropa en mal estado, rota o inutilizable, ese proceso consume tiempo, espacio y dinero, recursos que podrían destinarse directamente al impacto social que estas organizaciones buscan generar. En nuestro caso, a proyectos como Cordillerana o Anido.

Donar bien permite que:

  • Más prendas puedan venderse o reutilizarse.
  • El trabajo de los equipos sea más eficiente.
  • El impacto positivo sea mayor y sostenible.
  • Se cuide la dignidad de todas las personas.

     

Qué NO donar (aunque dé pena botarlo)

Antes de donar, una buena pregunta es:
¿Yo usaría esto hoy o se lo regalaría a alguien que quiero? ¿Alguien compraría esto, aunque sea a un valor bajo?

Sabemos que cuesta, pero no todo lo que ya no usamos es donable. Estas son cosas que no recibimos: 

  • Prendas rotas, muy gastadas o con hoyos grandes.
  • Ropa con manchas profundas o mal olor.
  • Ropa húmeda o con hongos.
  • Zapatos rotos, deformes o sueltos.
  • Textiles en mal estado que ya no cumplen su función.
  • Objetos sucios, rotos o incompletos.
  • Electrodomésticos que no funcionan.
  • Loza trizada o quebrada.
  • Muebles rotos o demasiado deteriorados. 
  • Muebles con plaga o humedad severa.
  • Muebles que requieren reparaciones complejas para poder usarse.

     

Donar no es deshacerse

Uno de los errores más comunes es usar la donación como una forma de “botar con menos culpa”.

Pero las tiendas solidarias no somos basureros ni centros de acopio de desechos.
Algunas prendas que ya no son usables pueden llevarse a reciclaje textil, en lugares especializados que trituran la ropa para darle un nuevo uso como materia prima, como Ecocitex o Procitex. 

 

¿Y el proyecto Circular?

En debuenafe contamos con el proyecto Circular, que dentro de sus aristas busca rescatar prendas que no están aptas para la venta tradicional, a través de reparación, transformación o upcycling.

Sin embargo, es importante entender que estas prendas deberían ser una minoría.

Semana a semana, nos hemos visto sobrepasados por la cantidad de ropa que llega en muy mal estado, muy por sobre lo que el proyecto Circular puede absorber. Circular existe para rescatar, no para hacerse cargo del descarte masivo.

 

Dignidad: un punto clave que no podemos olvidar

Existe una idea muy dañina que debemos cuestionar:
“Esto no sirve, pero alguien que lo necesita lo puede usar”.

Recibir ropa rota, sucia o inutilizable es INDIGNO para cualquier persona.

Las tiendas solidarias no existen para repartir prendas en mal estado a personas en situación de calle ni a comunidades vulnerables. Y aun si ese fuera el caso, vale la pena preguntarse:

¿Por qué alguien, por su situación, merecería menos dignidad que otra persona?

Todas las personas merecen respeto, cuidado y condiciones dignas.
Donar bien también es reconocer eso.