El súper lunes se acerca y con él una de las temporadas más intensas del año: el retorno a clases. Listas interminables, mochilas nuevas, útiles duplicados y compras de último minuto que, muchas veces, terminan siendo más gasto que necesidad.
Pero la vuelta a clases también puede ser una oportunidad. Una pausa para mirar lo que ya tenemos, reducir el consumo impulsivo y convertir esta etapa en una experiencia más sustentable… y más amable con el bolsillo.
Aquí van ideas simples y reales para lograrlo.
Antes de comprar, revisa lo que ya existe
Puede parecer obvio, pero muchas compras escolares se hacen por costumbre, no por necesidad. Antes de salir a comprar:
- Vacía mochilas y cajones del año pasado.
- Prueba lápices, revisa cuadernos a medio uso.
- Junta útiles que estén repartidos por la casa.
Es común descubrir que:
- Hay cuadernos con muchas hojas en blanco.
- Tijeras, reglas o pegamentos siguen en buen estado.
- Mochilas solo necesitan lavado, no reemplazo.
Reutilizar también es rediseñar
No todo tiene que usarse tal cual. Muchas veces reutilizar implica adaptar. Además de ahorrar, estas pequeñas intervenciones generan vínculo con los objetos. Cuando algo se personaliza, se cuida más. Algunas ideas:
- Forrar cuadernos antiguos con papel reciclado o telas.
- Convertir carpetas usadas en separadores nuevos.
- Transformar ropa en desuso en estuches o bolsas para colación.
Colaciones más sustentables
La sustentabilidad escolar no está solo en los útiles. También vive en las colaciones. Pequeños cambios que hacen diferencia:
- Usar botellas reutilizables en vez de jugos desechables.
- Preferir contenedores lavables en lugar de bolsas plásticas.
- Preparar snacks caseros para evitar envases individuales.
Comprar de segunda mano también es ahorrar
Cuando realmente necesites comprar, la segunda mano puede ser una gran aliada.
Uniformes, mochilas y algunos útiles escolares pueden encontrarse en excelente estado y a precios mucho más accesibles. Además de ahorrar, estarás extendiendo la vida útil de productos que aún tienen mucho por dar.
En la tienda debuenafe, por ejemplo, es posible encontrar uniformes, mochilas y distintos artículos escolares a muy buenos precios, convirtiendo la vuelta a clases en una experiencia más consciente y económica al mismo tiempo.
Enseñar con el ejemplo
La vuelta a clases también es un momento educativo fuera de la sala de clases. Involucrar a niñas, niños y adolescentes en estas decisiones:
- Revisar juntos los útiles.
- Reparar en vez de reemplazar.
- Conversar sobre consumo responsable y el costo de las cosas.
No se trata solo de ahorrar o reciclar, sino de instalar una forma de mirar el mundo.
Menos perfección, más conciencia
Una vuelta a clases sustentable no significa hacerlo todo perfecto ni comprar solo productos “eco”. Todo lo contrario, basta con pequeños cambios sostenidos en el tiempo.
La sustentabilidad no está en lo nuevo, sino en aprender a valorar lo que ya existe.




